miércoles, 7 de abril de 2010

Zamora-El Viso-Zamora


-Recorrido: Zamora-El Viso-Zamora

-Km: 34,22

-Tiempo: 1:37:56

-Vel. media: 21,97

-Vel. máxima: 55,71


Hoy he ido por primera vez a la marcha del miércoles después de más de dos meses sin ir. El día estaba perfecto para salir en bici, pero tan solo hemos ido tres: Lino, mi padre y yo. Estuvimos esperando hasta las 19:05 y nos marchamos en dirección al Viso. Yo ya tenía ganas de subirlo, porque me parece que, desde que comenzé este blog, no he vuelto a ir. A la ida nos lo tomamos bastante tranquilo, todo hay que decirlo, tan solo llegamos una vez a 23 km/h en una bajada. Llegamos al tramo de asfalto que está antes del "Col del Viso". Yo iba pensando: "En lo que me he metido, menudas rampas que hay aquí". Me dijo mi padre que yo no me escapara, que fuera a mi paso. Él se escapó antes de las temidas rampas, y Lino y yo nos quedamos atrás. Poco antes de la subida, Lino se quedó más para atrás. Yo puse el cronómetro a cero y me puse a subir. Nada más ver la primera rampa, me entraron unas ganas terribles de bajarme de la bici. Pero veía que iba respirando muy bien y que apenas me cansaba, por lo que decidí seguir. Pasé una curva y, aunque las rampas eran muy empinadas, se hicieron más "llanas". En una hubo algo parecillo a un descansillo, donde decidí lanzarme para poder afrontar las últimas subidas. Se acabó el tramo de ayuda y veo que la carretera se empieza a empinar un montón y, a lo lejos, la última curva. Yo ya iba resoplando bastante, pero no me bajé de la bici. En dicha curva, todo parecía empinarse el doble. La pasé y me encuentro... ¡con la última recta!. No apreté. Cuando llegué, me preguntó mi padre por Lino. Como no sabía dónde estaba, bajamos a buscarlo. Justo en ese momento, nos lo encontramos. Subimos con él, y nos comimos "la barrita". Después de esto, a bajar por donde habíamos subido. La bajada estuvo bien, pero pillamos una recta bien larga que todavía picaba para abajo y como llevábamos desarrollos fuertes (plato grande y piñón pequeño) nos pusimos a más de 50 km/h (los 55 de la máxima). A partir de ahí subimos el paso bastante. Cuando llegamos al Puente de los Tres Árboles, Lino tiró todo recto y nosotros bajamos por una bajada que hay. Allí ya nos bajó muchísimo la media, porque mi padre decía que había que soltar piernas...

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